Quintana Roo, significado, origen y toponimias

Estado de Quintana  Roo.

Quintana Roo es uno de los 31 estados que junto con el Distrito Federal conforman las 32 entidades federativas de México.

Está situado al este de la península de Yucatán, en la frontera con Centroamérica. Colinda con los estados de Yucatán hacia el noroeste y Campeche al oeste; al norte con el golfo de México; al sur el río Hondo delimita su frontera con Belice y unas señales de piedra colocadas en su sierra (Las Mojoneras) delimitan su frontera con Guatemala. Las playas al oriente de su territorio son bañadas por las aguas del Mar Caribe. Sus localidades más pobladas son Cancún, Chetumal, Playa del Carmen y San Miguel de Cozumel

Es junto con Baja California Sur la entidad más joven del país (ambas promovidas de Territorio Federal a Estado Libre y Soberano, el 8 de octubre de 1974).

Toponimia El nombre del estado proviene de Andrés Quintana Roo (1787–1851), político, escritor, poeta y periodista. Fue Diputado y firmante del Acta de Independencia de México. Fue esposo de Leona Vicario. Murió en México, D. F.

 

Toponimias mayas de Quintana Roo

Ekab, bautizada como el “Gran Cairo” cerca de las ruinas coloniales de Boca Iglesia, fue aquí el primer encuentro de los mayas con los europeos, y es ampliamente referenciada.

Cuzamil, ó Cozumel, era una isla de gran relevancia comercial y religiosa para los mayas, fue visitada en la segunda y tercera expedición española, así como por el conquistador Montejo.

Zamá, actualmente Tulum, fue reportada en la segunda expedición española, el antropólogo Ernesto Vargas del INAH describe a Zamá como un Batalib o municipio independiente, Zamá es una corrupción del nombre maya Tzamá que significa “amanecer”.

Xamanzamá, significa al norte de Zamá, y de acuerdo al arqueólogo Loring Hewen sería la actual Tankah, de igual forma fue avistada y reportada en la segunda expedición.

Polé, actualmente Xcaret fue el punto principal de embarque a la isla de Cozumel, y punto estratégico de la primera y tercera campaña de la conquista de Yucatán.

Xala o Xel-Há, se estableció brevemente un cuartel por los conquistadores, pero su posición fue trasladada a Xaman Há.

Xaman Há, que significa “agua del norte”, actualmente Playa del Carmen, fue lugar del cuartel general durante la conquista.

Mochi ó Muchi, 4km al noroeste del actual Puerto Morelos en el fraccionamiento Villas Morelos II, y punta Mochi ó Muchi, actualmente Punta Brava al sur de Puerto Morelos, reportados como un punto de paso en la conquista.

El puerto de Conil, en las inmediaciones de la actual población de Chiquilá fue un punto de gran importancia estratégica en la laguna de Yalahau, y objetivo militar en las campañas de los conquistadores.

Paamul, Bahía de Soliman y Bahía de Katenah, las cuales mantienen su nombre original, fueron reportadas con asentamientos mayas.

Cachi, sitio descrito con muy pocas casas, se desconoce su ubicación exacta, pero se describe cerca de Kantunilkin.

Labcah, actualmente Solferino, y Kantunilkín que mantiene el mismo nombre

Los modernos desarrollos turísticos como Cancún, Isla Contoy, Isla Mujeres, Holbox, Chiquilá, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Akumal, Paamul, Xcaret, Xel-Há y todos los destinos turísticos de la hoy llamada “Riviera Maya” se encuentran en lo que era el territorio de esta jurisdicción ó Kuchkabal

 

EL SIGNIFICADO DEL ACTUAL ESCUDO de Quintana Roo.

Escudo de Quintana Roo

Escudo de Quintana Roo

El glifo maya del viento que representa a los huracanes que constantemente amenazan nuestras costas.

El glifo maya del caracol marino, que simboliza el punto cardinal del sur, así como también el interior de la tierra y del mar.

La estrella de la mañana, que significa despertar, surgir, renacer así como el punto cardinal oriente.

Los tres triángulos son síntesis de bosque y flora. El escudo circular combinado con el cuadrado, así como el cuadrado con esquinas redondas, representa a Hunab Ku, dios del movimiento y la medida para la cultura maya.

El sol con diez haces de rayos luminosos ascendentes, representa a los diez municipios del Estado.

Los colores que se usan representan a los cuatro puntos cardinales: el rojo, oriente; el amarillo, sur; el negro, poniente; el blanco, norte y el verde que es el color sagrado de los mayas. El amarillo oro y el rojo, representan la situación geográfica del Estado, al sureste de México.

El número de rayos solares representa el número de municipios del estado. En un principio fueron siete: Cozumel, Felipe Carrillo Puerto, Isla Mujeres, Othón P. Blanco, Benito Juárez, José María Morelos y Lázaro Cárdenas. En 1993 se agrega un rayo solar más debido a la formación del municipio de Solidaridad; en el 2008 los rayos solares se convierten en nueve por la creación del municipio de Tulum; en 2010 se llegó a los diez rayos actuales por la creación de municipio de Bacalar. Cuando se cree el municipio de Puerto Morelos, probablemente se añada un rayo más al escudo.

El glifo maya del viento que representa a los huracanes que constantemente amenazan nuestras costas y que simboliza el punto cardinal del sur, así como también el interior de la tierra y del mar.

La estrella de la mañana representa a isla mujeres y significa despertar, surgir, renacer así como el punto cardinal norte.

El rojo, representan la situación geográfica del Estado, al sureste de México. El actual escudo es obra del artista Elio .

Los tres triángulos verdes representan la riqueza forestal del estado

Los colores que se usan representan a los cuatro puntos cardinales según los mayas: el rojo es el este, el amarillo es el sur, el azul es el oeste y el blanco es el norte.

Propuesta de Rómulo Rozo

Propuesta de Diego Rivera

Propuesta de Rómulo Rozo

Propuesta de Rómulo Rozo

Diseño a Través de los años

1927.- Durante el gobierno del general José Siurob Ramírez, fue diseñado y esculpido el escudo oficial del Territorio de Quintana Roo. El artista fue el escultor italiano Gaetano Maglioni quien grabó el escudo en la cara sur de la torre del reloj que por muchos años estuvo en la avenida Héroes de la antigua ciudad de Payo Obispo, hoy Chetumal.

1936.- Nuevo escudo que se realizó en el gobierno del general Rafael E. Melgar. El monograma no perdió la esencia del primero. Fueron suprimidos los tres medios círculos y se dibujaron en su lugar unas características grecas mayas.

1978.- El artista chetumaleño [[Elio Carmichel] diseña el escudo de Quintana Roo, con modificaciones notables, pero significativo el cambio constitucional que se había tenido en 1974 cuando el Territorio pasa a la categoría de Estado.

Municipios.

El estado mexicano de Quintana Roo se encuentra dividido en once municipios, siete de los cuales fueron creados en 1974 conjuntamente con la elevación al rango de Estado de la Federación del antiguo Territorio Federal de Quintana Roo, el octavo, Solidaridad, fue creado en 1993, el noveno, Tulum, en 2008, el décimo, Bacalar,1 con cabecera homónima y el undécimo municipio, Puerto Morelos, creado por decreto del Congreso de Quintana Roo el 5 de noviembre de 2015

Municipios de Quintana Roo

Municipios de Quintana Roo

Primeros contactos con los europeos 1502, 1511

En el cuarto viaje realizado por Cristóbal Colón en 1502, cerca de la costa continental se realizó el primer encuentro entre comerciantes y navegantes mayas con los europeos en la isla de Guanaja. De acuerdo a la constante comunicación de comerciantes con caciques, esta información seguramente fue transmitida a toda la península de Yucatán.

En 1511 Gonzalo Guerrero, Jerónimo de Aguilar, quienes navegaban en un barco comandado por el Capitán Valdivia, regresando del Golfo del Darién hacia Santo Domingo en la isla de La Española, fueron sorprendidos por una tormenta y su barco fue destruido en un arrecife somero, sobrevivieron 20 náufragos. Fueron capturados y hechos esclavos por los mayas de la población de Xamanzamá (al norte de Zamná), por el sacerdote Ah Kin Cutz (“Pavo salvaje”) y el batab Kinich (“Ojo de sol”). Al morir el batab Kinich, fue sustituido por Ah May ó Taxmar.

Gonzalo Guerrero, padre del mestizaje

Gonzalo Guerrero, padre del mestizaje

De acuerdo a las narraciones de Aguilar, el capitán Valdivia fue víctima de canibalismo y un poco más tarde Aguilar, Guerrero y otros 3 pudieron escapar, para nuevamente ser capturados por el cacique de Chactemal. En 1519, Aguilar fue rescatado por Hernán Cortés, sin embargo Gonzalo Guerrero, se adaptó a la vida maya y llegó a ser nombrado nacom o jefe guerrero de Xaman Há, población ubicada dentro de la jurisdicción de Ekab.

En 1513 Juan Ponce de León, realizó el descubrimiento de la Península de Florida, y existen reportes, de que encontró a un nativo que hablaba castellano, por lo que existe la teoría de que pudo visitar algún punto en la laguna de Yalahau, cerca de Holbox ó Conil, pero el reporte oficial es que descubrió la entonces considerada y llamada isla de Bimini (Florida).

Francisco Hernández de Córdoba, 1517

Descubridor de México por intermedio de la  Península de Yucatán

Canal de Yucatán.

Francisco Hernández de Córdoba

Francisco Hernández de Córdoba

Es precisamente en la jurisdicción de Ekab, donde inicialmente arribaron los primeros expedicionarios españoles, en el año 1517 la exploración de tres naves comandada por Francisco Hernández de Córdoba que había salido de la Isla Fernandina (Cuba) el 8 de febrero; dejando las costas de la isla la expedición fue sorprendida por una tormenta en el canal de Yucatán, y de esta forma los primeros días de marzo llegaron a Isla Mujeres. Bautizaron con éste nombre a la isla, pues encontraron figurillas con forma de mujer, las cuales eran ofrendas dedicadas a la Diosa de la fertilidad Ix Chel por las nativas mayas. La isla en aquel entonces solo era un adoratorio de la Diosa y se encontraba desierta, así pues los españoles continuaron su travesía y cruzaron a la costa continental, lograraron avistar la población de Ekab, y la describieron como de gran tamaño con casas de cal y canto, evocando lo musulmán, la bautizaron con el nombre de “El Gran Cairo”, sin embargo pasaron de largo algunos pocos kilómetros y adelantando dos de los barcos de menor calado, desembarcaron en el punto más septentrional de la península (Cabo Catoche).

De acuerdo a la Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo fue el 4 de marzo de 1517 el primer encuentro con los mayas de Yucatán (Ekab), quienes acompañados por su batab en diez canoas de remos grandes se acercaron y abordaron los barcos españoles, por medio de señas los españoles mostraron señas de paz regalando a los nativos cuentas verdes, los nativos admiraban con detenimiento las naves y también por medio de señas indicaron que volverían al día siguiente.

El 5 de marzo con “caras alegres y muestras de paz” regresaron los mayas con doce canoas para ayudar al desembarque de los españoles invitándolos por medio de las palabras “cones cotoch”, “cones cotoch” cuyo significado es “andad acá a mis casas” y fue por esta razón que se bautizó el punto como “punta catoche” Primer toponímico de México, hoy en día Cabo Catoche. Desconfiando Hernández mandó bajar sus propios bateles, y una vez en tierra el batab por medio de señas insistió en la invitación de llevarlos a Ekab (“El Gran Cairo”), al notar el batab que los españoles no seguían el camino a la población y que comenzaban a dispersarse, dio la orden a varios escuadrones de guerreros de comenzar una emboscada, y como resultado del enfrentamiento fueron heridos 15 españoles, dos de los cuales murieron más tarde en la embarcación.

Los expedicionarios lograron contener el ataque por la superioridad de sus armas, fueron muertos más de 15 mayas y capturados dos, quienes fueron bautizados a la fe cristiana con los nombres de Julián y Melchor, primeros nativos bautizados, por ese hecho se debe santificar. Estos personajes serían los primeros traductores castellano-mayas, y serían de gran utilidad en las expediciones siguientes, la expedición siguió su camino al occidente de la península, hacia las jurisdicciones de Can Pech y Chakán Putum.

Juan de Grijalva, 1518

Juan de Grijalva

Juan de Grijalva

La segunda expedición salió de Cuba el 10 de abril de 1518 comandada por Juan de Grijalva, llegó a la Isla de Cozumel. Desembarcaron cerca de una población, pero los habitantes habían huido hacia el interior, solo encontraron a dos ancianos en un campo de maíz, a los cuales por medio de Julianillo y Melchorejo, solicitaron llamar a los batabob (plural de batab), incluso les regalaron “conchuelas” para mostrar signos de amistad. Los ancianos se fueron pero no volvieron. Fue entonces que en la población encontraron a una esclava que hablaba la lengua de Cuba, la cual algunos de ellos entendían. Resultó ser originaria de Jamaica, quien junto con otros diez compañeros había llegado a Cozumel dos años antes por accidente, ya que su canoa fue arrastrada por las corrientes marinas. Todos sus compañeros habían sido sacrificados a los dioses mayas, siendo ella la única sobreviviente. Los expedicionarios la mandaron en busca de los batabob de Cozumel, pero regresó con la respuesta negativa. Los expedicionarios bautizaron a la población como “Santa Cruz”, y evitando el riesgo de ser emboscados, tomaron a la mujer como tercer intérprete, y partieron hacia el sur hasta la bahía que bautizaron con el nombre de Bahía de la Ascensión en el límite de la jurisdicción de Ekab. Observaron a distancia Zamá y Xel-Há, pero prefirieron cambiar de rumbo y continuaron su viaje hacia el occidente de la península tal y como lo había realizado la primera expedición. Fue en Cozumel en esta expedición cuando se celebró la primera misa de lo que hoy en día es el territorio de México. El cronista Juan Díaz que formó parte de esta expedición como capellán, describió en el Itinerario de la armada las pirámides de Zamá como las torres de Sevilla.

Julian ó Julianillo de acuerdo a Díaz del Castillo, murió en el lapso de tiempo entre la segunda y tercera expedición, por lo cual Melchorejo y la “Jamaiquina” fueron los intérpretes iniciales en la expedición de Cortés.

Hernán Cortés 1519

Hernán Cortés

Hernán Cortés

Ruta de Cortés en la conquista de México.

Dado las rivalidades de Hernán Cortés con Diego Velázquez de Cuéllar, la salida de las embarcaciones no fue totalmente coordinada, abandonaron finalmente las costas de Cuba el 10 de febrero de 1519 y el primer navío en llegar a Cozumel fue el de Pedro de Alvarado quien se adelantó por dos días, y en ausencia de Cortés mandó robar cuarenta gallinas, así como algunas cosas de poco valor en una de las poblaciones de la isla. Al llegar Cortés, reprimió al piloto y a Pedro de Alvarado y mandó a los intérpretes “Melchorejo” y a la “Jamaiquina” en busca del halach uinik o batab de Cozumel.

El halach uinik (a quién Díaz del Castillo referencia como “calchioni”) de Cozumel se presentó al siguiente día y se entrevistó con Cortés quien hizo gran alarde de traer muchos soldados y barcos para evitar una confrontación. En la entrevista Cortés preguntó acerca de la existencia de los posibles náufragos (recordando las historias de “castilan” de la primera expedición). En la zona era conocida la ubicación de Guerrero y Aguilar, y entonces Cortés envió cartas con los nativos para llamarlos y cuentas verdes para pagar los rescates. Mientras esperaban, el “halach uinik” (Cumux13 ) reunió a su población y les contaba profecías, por lo que Cortés se acercó a preguntar que era lo que pasaba. El cacique explicó a Cortés que contaba a su pueblo las profecías de sus dioses, entonces Cortés mandó romper los ídolos y colocar un altar con una Cruz, ante la sorpresa de los mayas. La expedición continuó rumbo hacia Cabo Catoche, pero tuvieron una avería en uno de los barcos y regresaron a la isla de Cozumel, pidieron ayuda al halach uinik de Cozumel, quien les prestó gente y canoas durante cuatro días. Fue entonces cuando Aguilar, quién creía haber perdido la oportunidad de alcanzar a los españoles, pudo incorporarse a la expedición de Cortés, sirviendo como un intérprete más confiable.

Isla Cozumel visitada por Cortés

Escudo de Cozumel

Escudo de Cozumel

Las cuentas enviadas por Cortés, le sirvieron a Jerónimo de Aguilar para pagar por su libertad, ya que era esclavo en una población cercana distante a dos días de camino. Aguilar se había entrevistado con Gonzalo Guerrero, quién rechazó incorporarse a la expedición española y explicó a Aguilar que ya se había adaptado e integrado a la vida de los mayas, había sido nombrado “nacom” (capitán de guerreros) de Xaman Há, (probablemente también “batab” de acuerdo a la narración de Bernal Díaz del Castillo) y que era un hombre casado con tres hijos. Su esposa era Zazil Há hija del halach uinik de Chactemal, Nachán Can. Los mayas al notar que Jerónimo de Aguilar hablaba su lengua se acercaron a dialogar con él y le dieron de comer, por su parte Aguilar persuadió al Batab de rendir culto y reverencia a la Virgen y a la Cruz y le aconsejó pedir una carta a Cortés, para que en caso de que llegaran otras futuras expediciones, la población no fuera agraviada, esta carta por supuesto fue entregada por Cortés. Finalmente la expedición se despidió con halagos y ofrecimientos el 4 de marzo de 1519, para continuar su travesía hacia la conquista de Tenochtitlan. Fueron sorprendidos al anochecer por un fuerte “viento de Norte”, y tocaron nuevamente tierra al mediodía del día siguiente en algún lugar donde Díaz del Castillo describió como una bahía, donde había maizales y hacían sal, estaban en espera de uno de los barcos que se había retrasado, a este punto lo llamaron “Punta de las Mujeres”, ya que encontraron cuatro “cues” o templos de ídolos con muchas figuras de mujeres. Aguilar declaró a Díaz del Castillo que cercano a ese punto era donde había sido esclavo de los mayas, y que no muy lejos era donde vivía Guerrero.

Dada la corta travesía y el mal tiempo, es probable que el lugar de desembarque fuera la actual Punta Sam o Isla Blanca, ó nuevamente Isla Mujeres que fue bautizada en la primera expedición por Hernández de Córdoba; Andrews en 1983, sustentó la teoría de que los habitantes de Ekab se trasladaban a Isla Mujeres.

Guerra de Castas, Inicio de la guerra

Aprovechando la experiencia bélica y las armas que habían acopiado en las continuas batallas que el estado de Yucatán sostuvo con el ejército del gobierno centralista de México, que Antonio López de Santa Anna había enviado para forzar la reunificación de la península a México, guerra en la que los mayas habían sido pieza fundamental para la defensa de la península de Yucatán, planearon el movimiento rebelde tres líderes indígenas: Manuel Antonio Ay, cacique de Chichimilá; Cecilio Chi cacique de Tepich, y Jacinto Pat hacendado y cacique de Tihosuco.

Jacinto Pat

Jacinto Pat

Cecilio Chi

Cecilio Chi

Primeramente éstos se dedicaron a hacer proselitismo entre los naturales de los demás pueblos y, descubierto en sus maniobras, Manuel Antonio Ay fue aprehendido, procesado, condenado a muerte y ejecutado en la plaza de Santa Ana de la ciudad de Valladolid, el 26 de julio de 1847.

En vista de tales acontecimientos, los otros jefes de la rebelión anticiparon su estallido. Cecilio Chi tomó Tepich, donde dio muerte a todos los vecinos de raza blanca, salvándose solamente uno, que fue a Tihosuco a dar cuenta del hecho. La guerra había comenzado.

El gobierno actuó rápidamente contra los indígenas, sin discriminación alguna: aprehendió  y sacrificó a los caciques de Motul, Nolo, Euán, Yaxcucul, Chicxulub, Acanceh y otros sitios, pero las poblaciones del sur y el oriente fueron cayendo en poder de los rebeldes, que dieron muerte a los habitantes e incendiaron los caseríos.

El 21 de febrero de 1848, una vez que habían tomado Peto, Valladolid, Izamal y otros 200 pueblos, los indígenas, al mando de José Venancio Pec, asaltaron Bacalar, dando muerte a la mayoría de sus habitantes. Sólo pudieron salvarse quienes en la oscuridad huyeron hacia la Honduras Británica, instalándose en la población de Corozal y en sus vecindades, donde aún permanecen un gran núcleo de descendientes de mexicanos.

Santiago Méndez, que en ese momento gobernaba Yucatán, fue un político peninsular que ejercía influencia particularmente en Campeche encabezó al grupo que estaba en franco antagonismo con el que encabezaba Miguel Barbachano. Éste que controlaba a los grupos políticos de Mérida, se había auto-exiliado en Cuba renunciando a la gubernatura que más adelante retomaría.

Santiago Méndez, utilizando como negociador a Justo Sierra O’Reilly, arriesgó la soberanía yucateca a cambio de apoyo militar, primero ante los Estados Unidos y también con el gobierno de Cuba, el de Jamaica, de España e Inglaterra, pero nadie atendió sus pretensiones. El gobierno de Méndez no pudo controlar la situación y una comisión en Washington hizo un ofrecimiento formal para que Yucatán fuera anexado a Estados Unidos. Al presidente James Knox Polk le agradó la idea y pasó la Yucatan Bill al Congreso estadounidense, pero fue rechazada por éste. Intentó también negociar con una facción de los sublevados, la capitaneada por Cecilio Chi, pero sus emisarios fueron muertos por los rebeldes en Tinum. Agotadas sus opciones, todavía nombró a Miguel Barbachano Comisionado para la paz, tratando de usar su influencia. Pero todo fue inútil. Méndez tuvo que renunciar para dar paso nuevamente a Barbachano.

Santiago Mendez

Santiago Mendez

El levantamiento era tan grande que la población no-indígena de Yucatán corría el riesgo de desaparecer. Fue entonces cuando el jefe rebelde, Jacinto Pat, acuartelado en Tzucacab puso condiciones para terminar con la guerra

Que se le reconociera como Jefe Supremo de todos los indígenas de la península.

Que los mayas pudiesen hacer sus siembras de maíz en las tierras baldías, sin pago alguno, y que fuera abolida toda contribución personal de los indígenas.

Negociaciones fallidas

El 19 de abril de 1848, cuando sólo le quedaban al gobierno yucateco, algunas poblaciones de la costa y el camino real a Campeche, representantes del ya otra vez gobernador Miguel Barbachano y del cacique Jacinto Pat, firmaron los tratados de Tzucacab, según los cuales quedó abolida la contribución personal, reduciendo a 3 reales el derecho de bautismo y a 10 el de casamiento; autorizados los indios a continuar su práctica de roza-tumba y quema de los montes para sus sementeras, a no pagar arrendamiento por sus tierras; dispensados los acreedores de sus deudas y reintegrados todos los fusiles que se les habían requisado.

Los artículos 5 y 6 del convenio reconocían que Barbachano y Pat serían gobernadores vitalicios, el primero de los criollos y mestizos, y el otro de los cacicazgos indígenas.

Cecilio Chi, sin embargo, que ejercía la jefatura de los mayas del oriente, pugnaba por el exterminio total de los blancos y rechazó el convenio.

Continuación de la guerra

La guerra continuó y los rebeldes quedaron dueños de una parte de la península, la oriental. Pero sucedió que empezadas las lluvias de ese año, en los meses de julio y agosto, los ejércitos mayas dejaron de ejercer presión bélica sobre muchas de las ciudades ocupadas o acosadas. Los mayas regresaban a sembrar sus milpas abandonando la lucha. Las costumbres y los ritos tradicionales podían más que su sed de venganza.

Por otro lado el gobierno de México entregó por ese entonces 100 mil pesos al gobierno yucateco y apoyo militar y logístico para ayudar a combatir a los rebeldes. Eso determinó la reincorporación de Yucatán a la nación mexicana el 17 de agosto de 1848.

El gobierno yucateco, con renovados bríos y desde luego con el auxilio de tropas de la república mexicana, logró recuperar parte del territorio perdido: las ciudades de Izamal, Tunkás, Ticul, Tekax, Sotuta, Cantamayec y Yaxcabá; así como Tihosuco, Calakmul y Valladolid (Yucatán),

La muerte de Marcelo Pat, hijo de Jacinto, también favoreció el debilitamiento de las acciones de los mayas.

El 24 de enero de 1850 hubo otro intento de negociar la paz: Florentino Chan y José Venancio Pec, en carta que enviaron desde Chan Santa Cruz, pidieron que los indios retuvieran sus armas, que se les dejaran sus tierras y que al volver a sus pueblos nombraran sus propias autoridades para gobernarse y hacer justicia.

El gobierno no aceptó estas condiciones y la guerra continuó con violencia. El 4 de mayo de 1849, fuerzas al mando del Coronel José Dolores Cetina, del Teniente Coronel Isidro González y del mayor Ángel Remigio Rosado habían ocupado Bacalar; pero dos semanas después, un contingente maya encabezado por Jacinto e Isaac Pat, José María Tzuac y Cosme Damián Pech, les puso sitio y las hostigó hasta derrotarlas. La población blanca emigró nuevamente a Corozal.

Después surgieron los cruzoob que continuaron la guerra a lo largo de las últimas décadas del siglo XIX encauzándola desde la región sur-oriental de Yucatán y aprovechando el suministro de armas que lograban de los ingleses que ocupaban el sureste de la península, en la región de Belice. También se ha señalado que el gobierno de Honduras apoyó a los mayas.17 Estos cruzoob crearon una verdadera nación maya, con ejército y gobierno propio, que mantuvo el estado beligerante en Yucatán hasta que el tratado Spencer – Mariscal de 1893, entre México e Inglaterra,18 al propiciar la reducción en el tráfico de armamento, hizo declinar las hostilidades que, sin embargo, no terminaron sino hasta 1901 cuando la tropa federal mexicana tomó definitivamente Chan Santa Cruz.

Muerte de los caudillos

Monumento a los héroes de la Guerra de Castas.

Jacinto Pat moriría asesinado a manos de José Venancio Pec, acusado de traicionar al movimiento de emancipación maya. Cecilio Chi fue también asesinado, por su secretario. Mucho más tarde, los líderes del grupo rebelde que se retiró a la selva oriental para luego fundar Chan Santa Cruz que habría de ser el último reducto maya, también cayeron uno a uno, en su mayoría por rencillas e intrigas entre los propios mayas. Fue el caso de Venancio Pec y de Román Pec. Otros más fueron indultados, de acuerdo con una ley expedida en 1849. La guerra, sin embargo, aunque disminuida en intensidad y más localizada en los territorios rebeldes del sureste peninsular, continuó por décadas, muchas veces con características de guerrilla sorda pero latente y patente

Final de la guerra

La ciudad de Bacalar permaneció en poder de los mayas hasta el 22 de enero de 1901, en que fue recuperada por tropas del gobierno federal al mando del vicealmirante Ángel Ortiz Monasterio, mientras el general Ignacio A. Bravo ocupó a su vez Chan Santa Cruz, actualmente Felipe Carrillo Puerto. En ambos casos los soldados no dispararon un solo tiro, porque los indígenas huyeron para internarse en las selvas, donde formaron nuevas aldeas, a menudo cambiadas de lugar, siguiendo la tradición maya de la roza, tumba y quema de la selva yucateca para realizar sus siembras, siempre marginales, siempre de subsistencia.10

Bibliografía.

Rafael Yates Sosa. El fin del mundo maya y la ex república de Yucatán.

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Juan Francisco Molina Solís (1921). Historia de Yucatán desde la independencia de España hasta la época actual. Tomo II. México: Talleres gráficos de “La Revista de Yucatán”, pp. 221.

Gerardo Villa del ángel Viñas (2008). El libro rojo: Continuación. México: Fondo de Cultura Económica, pp. 200. ISBN 978-9-68168-614-7. Las tropas mestizas y blancas yucatecas eran formadas principalmente por reclutas más armados y entrenados, se dedicaban a saquear, quemar y violar en las aldeas mayas durante los conflictos anteriores entre meridenses y campechanos, este fue uno de los principales motivos del masivo apoyo a la rebelión.

Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, no. 45, 1937, pp. 321.

  1. Juan Pablo Celarayn y aumentado el número de los llamados invasores con 4000 hombres más, que desembarcaron, se emprendió la marcha sobre Campeche, lugar de residencia del Gobernador de Yucatán, D. Santiago Méndez.

John Reginald Southworth (1905). Yucatán ilustrado, el estado de Yucatán: Su descripción, gobierno, historia, comercio é industrias. México: Gobierno del Estado de Yucatán, pp. 8.

Boletín de la Escuela de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán. No. 76-78, 1986, Universidad de Yucatán, pp. 17.

Rebolledo, Miguel (1946). Quintana Roo y Belice. México: Editorial Estilo, pp. 49.

Algunos afirmaban saber de buena fuente que los caciques Mayas pondrían sobre las armas no menos de 10,000 guerreros, otros pretendían que no serían menos de 15,000 y los más optimistas afirmaban que no pasarían de 5,000.

Don E. Dumond (2005). El Machete y la Cruz: La Sublevación de Campesinos en Yucatán. México: UNAM, pp. 488. ISBN 978-9-70322-309-1.

De re Militari: muertos en Guerras, Dictaduras y Genocidios. Capítulo VI.

Nelson Reed (2007). La Guerra de castas de Yucatán. México: Ediciones Era, pp. 131. ISBN 978-9-68411-192-9

V Carlos R. Menéndez, “Historia del infame comercio de indios en Yucatán”, 1922, Mérida, Yucatán

John Kenneth Turner, México Bárbaro, 1965, Costa Amic editores, México, D.F.

Nelson Reed, The Caste War of Yucatán, Stanford University Press, 1964

La Guerra de Castas 1847 – 1901. Archivo General del Estado de Yucatán

Tratado Spencer-Mariscal 1892 (Wikisource)

Los orígenes de la rebelión maya de 1847. Universidad de Yucatán.

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